Los valores del movimiento asociativo FEAPS y los específicos de cada asociación, han de ser,
junto con la Misión, los que orienten siempre la actividad. Y son los dirigentes, políticos o
técnicos quienes deben encarnar dichos valores.
Cualquier organización, y también nuestras asociaciones, corre el grave riesgo de funcionar y de
variar radicalmente su actividad de acuerdo con las propuestas coyunturales y los avatares del
entorno, sin que tales cambios o, en su caso, inercias, se deban a una dirección por valores.
Los valores de FEAPS responden a una visión compartida del mundo, de las personas con
discapacidad intelectual y de la relación de éstas con ese mundo que les rodea
-
La discapacidad intelectual es un concepto dinámico, ecológico y un reto; no es
una enfermedad y tampoco una característica exclusiva del individuo
-
Derechos. Las personas con discapacidad intelectual tienen los mismos derechos que
el resto; son personas con necesidades cambiantes en tanto seres en evolución permanente, y tienen
un papel social que desempeñar. Las personas con discapacidad intelectual necesitan relaciones
personales, apoyos individualizados e inclusión en sus entornos.
- El
papel de las familias. Las familias son la base de la integración y su principal
recurso para responder a sus necesidades. Las familias necesitan ser una más y no vivir sólo en
función de la persona con discapacidad intelectual. Los familiares tienen necesidades de apoyo, ya
sea en forma de orientación, formación o alivio en las sobrecargas que un miembro de la familia con
discapacidad intelectual puede suponer.
- El
Movimiento Asociativo gira en torno a la solidaridad, la justicia, la calidad, la
transparencia, la interrelación con el entorno, la orientación al cliente, la universalidad, el
liderazgo compartido, la cualificación e innovación, la eficiencia, la ayuda mutua, la
independencia, la cooperación, el sentido de pertenencia y la participación