Existen varias alternativas:
-
Integración en colegio ordinario: es el recurso más adecuado sobre todo en edades
tempranas. Es fundamental que el centro cuente con los recursos adecuados, tanto profesionales
formados como organizativos y materiales.
-
Escolaridad en aula de educación especial en colegio ordinario: consiste en crear
un aula estable para atender a un grupo reducido de alumnos que necesitan adaptaciones curriculares
significativas y permanentes. Estos alumnos comparten determinadas actividades con compañeros de su
misma edad del colegio. Está a cargo de profesionales especializados.
-
Escolaridad combinada: a través de esta modalidad se realizan actividades en el
colegio ordinario y en el colegio de educación especial.
-
Escolaridad en colegio de educación especial: dirigida a aquellos alumnos con
necesidades educativas especiales que requieren más apoyos de manera permanente y que suponen
adaptaciones muy significativas del currículum ordinario.
Elegir la modalidad educativa más adecuada es una decisión difícil. Se trata de encontrar
aquella que mejor se adapte a las necesidades del niño o joven con discapacidad intelectual. Un
buen punto de partida es que la decisión esté guiada por principios de integración y normalización
y respete su ritmo individual de aprendizaje a través de apoyos. Te será muy útil el asesoramiento
de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica que serán los que evaluarán sus
capacidades, habilidades y aptitudes y propondrán aquella que consideran más adecuada.